![]() |
Uno de los aspectos más destacados de los líderes más influyentes, y en especial de los empresarios de éxito y multimillonarios es centrase en un solo objetivo. Despertarse cada mañana y centrase en él. Aunar esfuerzos por conseguirlo y dar todos los pasos en ese sentido. Incluso también podríamos estar hablando de objetivos diarios y, como no, del día a día de cualquiera de nosotros en ámbitos profesionales o particulares. Hablemos sobre por qué centrarse en un objetivo para conseguir los objetivos.
A diferencia de, por ejemplo, una inversión en bolsa, en la que los analistas financieros y brokers suelen recomendarnos sabiamente el diversificar las inversiones y “no poner todos los huevos en la misma canasta”, los empresarios de éxito suelen tener claro que marcarse un ambicioso objetivo, real y alcanzable, es determinante no ya solo para su felicidad, que también, sino para sus planes estratégicos. Pero que para conseguir los objetivos deben seleccionar uno, y solo uno, hasta alcanzarlo.
Estos les permitirá:
Orden: no diversificar trabajos y trabajar en una sola línea permite un orden y una jerarquización de pasos a seguir para conseguir los objetivos. Aunque se pueden ir pensando en nuevos retos, metas, y en definitiva “objetivos”, profundizar en ellos y pasar a la acción en pro de conseguir diferentes objetivos puede “desordenar” las acciones y no utilizar bien ni los tiempos ni los recursos. Como se dice coloquialmente, para lograr los objetivos es mejor ir “paso a paso”…; primero uno, y después otro; ya saben.
Subordinar tareas: El orden y el el centrarse en un objetivo (e ir a por él) permite subordinar o delegar tareas con mejor diligencia, antes y después de conseguirlo. Y con ello, también se tendrá mayor poder de control de lo realizado ya sea directamente como de terceras partes que influyan en el proceso de alcanzar los objetivos.
Empaparse en el proyecto: centrarse en una sola cosa, como saben, permite visualizar mejor un objetivo a conseguir, tener mayor control de lo que se está realizando, obtener ideas y poder analizarlas y ponerlas en marcha de forma más cómoda y eficaz, y en definitiva empaparse en el proyecto con efectividad.
Aunar esfuerzos: nuevamente hablamos de orden y de control, pero también de estrategia y operatividad funcional. Aunando esfuerzos, propios y de terceros, conseguiremos alcanzar los objetivos. Con trabajo, claro que si.
Reducir tiempos de consecución: todo el proceso descrito es para reducir tiempos en alcanzar los objetivos o metas, e ir sumando “objetivos conseguidos”. Uno detrás de otro. Los empresarios de éxito saben que, además de reducir los tiempos, esto da mucha más rentabilidad puesto que “el objetivo alcanzado rinde antes,” y estos van a permitirnos (o facilitarnos), y nuevamente uno a uno, alcanzar los siguientes., yendo en múltiples direcciones; muchos objetivos no se consiguen nunca (sigue…)
Marcar siguientes objetivos, cada vez más ambiciosos: la mente de los emprendedores, empresarios y líderes es siempre ambiciosa. No desde un punto de vista crítico ni negativo, sino todo lo contrario. Es raro que no sea así, y tras conseguir un objetivo se dirigen al siguiente. Además suelen tener muchos proyectos en mente, que deben ser racionalizados con criterio para clasificarlos por importancia. Ya saben a veces lo urgente prima sobre lo importante. En los objetivos también. Por ello, para conseguir los objetivos, vayamos uno a uno en sentido de más importante a menos; y con un orden establecido.
Por: David Guiu
Fuente:Socialetic




Publicar un comentario