Buscando un espacio en la mente de la gente



 

Hay muy poco tiempo y algunas claves básicas que aprender en este artículo para entrar ahora en el debate si las personas, al igual que un vehículo o un jabón, son un producto o una marca. Diremos que sí, las personas son un producto y una marca, la diferencia es que su objetivo es diferente en el mercado y el proceso posicionamiento, comercialización y compra también.

 

Hay que ser algo para alguien

 

Es imposible definir e iniciar un proceso de posicionamiento sin determinar los mensajes claves que nos ayudarán a construir un mapa de significados en la mente de nuestros públicos, el cual se convertirá en la ruta que los llevará a identificar a esa marca como única, de acuerdo a los beneficios que aporta.

 

En ese proceso, también debemos idealizar para qué le sirve este producto o servicio, cómo se sentirán al usarlo, cómo le verán los demás, cuáles serás sus símbolos, sus valores, su personalidad, qué comunicará y cuál será, en resumen, su identidad.

 

El nombre lleva un concepto

 

Si es cierto que la mejor mente para posicionarse es una que sea virgen, que no esté penetrada por otra marca, igual de cierto es que un buen nombre que explique el beneficio principal del producto o servicio, inicia el posicionamiento.

 

Puede, entonces, que por eso cuando el común de las personas van a comprar un pañal desechable para un niño pide un Pampers, aunque desee una marca diferente, y otros tengan un iPhone y no un celular, en ambos casos hay improntas de nombre y de beneficios: un nombre muy popular por ser el primero y otro que da estatus, es sinónimo de modernidad y elegancia, por la segmentación de precio y exclusividad que ha posicionado.

 

 

La realidad existe, pero en la mente

 

En política y en comunicación la percepción es la realidad. Lo importante es enfocarse en la forma de percibir que tienen las personas que van a recibir el mensaje, no en la realidad del producto o en la realidad que tenemos nosotros.

 

Posicionarse es ir a una guerra de percepciones donde el campo de batalla es la mente del consumidor, donde cada ataque debe ser un mensaje muy concreto, repetido con frecuencia, de diferentes formas, además de ejecutado de una forma excelente, en forma, tiempo y espacio.

 Por Miguel Otáñez

Storytelling: de contar historias que emocionan y ser recordados

Imagen desde Duarte.com
133 millones de resultados en 45 segundos arroja en Google la búsqueda del término storytelling, el cual se podría definir como una técnica de comunicación y marketing que busca unir a la marca con su público a través de una historia que regularmente es narrada por ella.

Este relato, construido y servido de forma única e impactante, busca anidarse dentro del público, hacerlo reflexionar entorno a él y, en ese sentido, parir un significado de ese mensaje, que, posteriormente, será la conexión emocional entre ambos.

Aunque la comunicación de todas las marcas esté apostando al storytelling para instalar sus mensajes, esto no quiere decir que lo estén consiguiendo, sino que para ello hay que recordar que “estamos expuestos a más de cinco mil avisos publicitarios al día”, según reveló el más grande laboratorio de neurociencia en América Latina, Eye on Media, lo que nos lleva a la conclusión de que un relato, por bueno que sea, no es el único que lucha por la atención de su público; también lo hacen otros 4,999.

De hecho, el relato no es un arma nueva de capturar la atención, pero en la última década se ha popularizado su uso fruto de la pandemia que supone la “economía de atención” que padecemos los seres humanos y la facilidad con la que una buena historia logra captarla, aunque no por mucho tiempo.

El dato

El economista, politólogo y psicólogo cognitivo, norteamericano, Herbert Alexander Simon, escribió en 1971: “una gran cantidad de información crea una pobreza de atención y una necesidad de asignar esa atención de manera eficiente entre la sobreabundancia de fuentes de información que podrían consumirla”.

Quizás por eso es por lo que “consultamos el móvil unas 150 veces al día. Apple dice que desbloqueamos el iPhone unas 80 veces. Y si es un Android, el número aumenta hasta 110”, según un trabajo de BBC Mundo publicado en septiembre pasado.


Construyendo una historia que emociona

Si Maya Angelou no se equivocó cuando dijo: “La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir”, es que el reto de las marcas consiste en activar lo que el médico francés Paul Broca llamó en 1878 el gran lóbulo límbico y que hoy conocemos como sistema o cerebro límbico, en el cual se encuentran los instintos humanos, entre ellos las emociones.


1.    Las emociones son contagiosas y si queremos que nuestro público se emocione la historia debe tenerlo como centro, siendo tan humana que vean en la pantalla aquello que puede ser o es su vida.


2.    Que sean las más de mil palabras capturadas en una foto que construyan la historia de lo que pudimos vivir, lo que estamos viviendo o lo que necesitamos vivir: felicidad, tristeza, miedo, asco, sorpresa, etc.


3.    Jorge Luis Borges decía que “la historia cuenta lo que sucedió, la poesía lo que debió ser”, por eso conecta. Todos al final del día nos acostamos con planes para el amanecer y nunca nos pasa por la mente si volveremos a despertar, solo sabemos que mañana puede ser mucho mejor y eso nos mueve, cuenta aquello que sabes que es su fuerza motriz.

Existen muchas recetas sobre cómo crear un buen storytelling, por lo que hay que investigar, implementar y volver a investigar.

Los Insights: el mensaje va en la mente

Imagen tomada en Marketing Directo 
A los mercadólogos, publicistas y relacionistas públicos profesionales les ha tocado trabajar con Insights: los cuales podríamos definir como las claves que les permiten entender por qué el consumidor se inclina hacia determinado producto, toma una decisión de compra o lo rechaza, es decir, estas son características muy particulares de determinados públicos sobre su manera de pensar, sentir y actuar, frente a circunstancias específicas, las cuales ni ellos mismos advierten o son conscientes de estas.

Los Insights son el resultado de un profundo conocimiento y comprensión de la mentalidad de los consumidores o usuarios hacia los cuales van dirigidos los productos o servicios y a los que las marcas buscan conquistar.

Este conocimiento trae como consecuencia que las marcas puedan lograr una mejor construcción y segmentación de los mensajes, así como optimizar los presupuestos de una campaña, determinar los tiempos, pero, sobre todo, lograr que los llamados a la acción sean más eficientes en cuanto a lograr el objetivo deseado.

Jurgen Klaric, a quien se le conoce como un gurú del neuromarketing por investigaciones al respecto y sus best sellers sobre el tema, plantea en una obra titulada “Estamos Ciegos”, que los Insights son la diferencia entre investigar al consumidor y descubrir la mente de ellos, lo que según el experto pude determinar la propuesta de valor que mueva a una marca hacia sus públicos.

Sin embargo, y planteado de la forma anterior, parecería esta una técnica básica de comunicación de marca la implementación de estos significados, pero no es así. Identificadas las claves que llaman a la acción lo más importante pasa a ser la construcción de los mensajes y con esto entender que no se trata de vender un producto, sino vender el significado del resultado de este, que, al final, es lo que inconscientemente el usuario o consumidor busca.

Un ejemplo claro del resultado de la utilización de Insights en la estrategia de posicionamiento de una marca puede ser Apple y sus Iphone: existen más de una veintena de dispositivos Android de marcas como Samsung, LG y Sony con mejor cámara, diseño, almacenamiento y potencialidades en cuanto a usabilidad, gestión de archivos y rendimiento del sistema operativo que el que ofrece el iOS, que es el de Apple, sin embargo, ¿Qué buscan los que eligen iPhone?

Exclusividad

Que va desde tener un cable conector para cargar el móvil único, que solo se comparte entre los dispositivos de esta marca de la misma generación, hasta un único software que te permite actualizar y gestionar los archivos del celular al computador y viceversa. Su propia tienda de aplicaciones (Apple Store) y  de música, ebooks, videos y películas (iTune Store).

Estatus

Un estudio publicado el pasado trimestre por Slickdeals, uno de los ecommercer más grandes de los Estados Unidos, se descubrió que los usuarios de Apple tienen ingresos promedios mayores que los de Android (53.251 dólares anuales vs 37.040 dólares anuales), por lo que no es casualidad que aquellos que no pueden pagarse un dispositivo como este quieran tenerlo, pues para ellos es una aspiración es alcanzar este poder adquisitivo y lo que el mismo implica.

Para los especialistas en posicionamiento Apple siempre será objeto de estudio, pues aunque exclusividad y estatus no son los dos únicos Insights descubiertos y utilizados por esta marca para lograr ese call to action multitarget, esta marca provocó una ruptura en el marcado de la telefonía móvil que logró conectar con diferentes generaciones que responden a un estilo de vida distintos pero con aspiraciones muy activas en sus mentes que son las que los mueven y le permiten a este gigante de la industria tecnología estar en el top de las ventas.

Este análisis se publicó por primera vez en el periódico El Día

De nada te sirve ser brillante si la gente no lo sabe

Foto: freepik.es
Por Miguel Otáñez


Aunque los emprendedores han demostrado la capacidad que tienen de compartir lo que hacen y lo que saben a través de las redes sociales, también han demostrado como la pasión puede nublar la razón en cuanto a la utilización de herramientas para visibilizar sus emprendimientos y sus proyectos.

De nada te sirve ser brillante si la gente no lo sabe: es una máxima que debe estar presente en la mente de un emprendedor con el propósito de despertar en él ese sentido de urgencia y compromiso que los mueve a la acción y les ayuda a entender la importancia que tiene la visibilidad y el posicionamiento como la distancia más corta entre ellos y el éxito de sus emprendimientos.

Digamos que la visibilidad no se circunscribe solamente a la presencia de sus talentos, productos, servicios y proyectos en los medios, sino también a entender la importancia que tienen las estrategias de comunicación, el uso de las herramientas tecnológicas de difusión y el plan de Branding en el proceso de concepción, nacimiento y desarrollo del proyecto.

El dato

Todo emprendimiento necesita de un mix de comunicación para alcanzar su objetivo y ganar confianza entre los adultos conectados, y más cuando sabemos que la confianza se distribuye de la siguiente forma: 72% confía en revistas impresas, 69% en informativos de televisión, 67% en periódicos impresos y el 33% en redes sociales.

¿Dónde está la credibilidad?
Estas cifras provienen de una encuesta realizada por Kantar Media a 5.000 “adultos conectados” (mayores de 18 años) de Brasil, China, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, lo que nos dice que aun en los países desarrollados los medios tradicionales tienen la credibilidad en sus manos.

Hay dos cosas que nunca se tienen para perder: tiempo y dinero.

Y en ese sentido lo importante es que se inicie sabiendo a qué público va dirigido su emprendimiento y cuáles son los vehículos comunicacionales que les permitirán llegar y ocupar un espacio en la mente de la gente, a esto último llamamos posicionamiento.

Los mercados y los públicos siempre tendrán muchas opciones, pero las elegidas siempre serán las que tengan buena reputación y hayan logrado un espacio en el exclusivo club de las marcas y los nombres que son recordadas y recomendadas y esto podemos conseguirlo con un mix de comunicación que tenga en cuenta como gestionamos los medios propios, los ganados y los pagados.


Publicado en el periódico EL Día

Puedes ser más creativo: Aquí 10 formas para serlo

Imagen: Rincón del publicista

¿Nacen las personas creativas o se hacen? Aunque a las personas creativas les gusta a menudo envolver su supuesto “don” de una mística especial, lo cierto es que dicho “don” no es tal porque todos nacemos con él. ¿El problema? Que algunos trabajan ese “don” y otros lo dejan completamente en el olvido. La creatividad es como un músculo y como tal necesita ser ejercitado. A continuación, y de la mano de The Wall Street Journal, le proponemos 10 métodos probados científicamente para dar alas a su propia creatividad:
1. Rodéese del color azul
Un estudio científico publicado en 2009 determinó que las personas estaban más predispuestas a resolver enigmas si estaban rodeadas de color azul. Y es que este color es “mano de santo” para alentar el pensamiento asociativo y relajar al individuo.
2. Siéntase “grogui”
Según un estudio publicado en 2012, cuando las personas están a priori menos alerta –pensemos, por ejemplo, en un noctámbulo trabajando a primera hora de la mañana– tienen un 50% más de probabilidades de éxito enfrentándose a desafíos creativos.
3. Sueñe despierto
Un estudio de la Universidad de California concluyó en su día que las personas que tienden a soñar despiertas puntúan más alto en diferentes tests de creatividad.
4. Piense como un niño
Cuando las personas se imaginan a sí mismas como a niños de 7 años, su capacidad para pensar de manera divergente aumenta considerablemente y son, por lo tanto, más creativas.
5. Ríase
Expuestas previamente a un breve vídeo cómico, las personas están más predispuestas a resolver desafíos creativos.
6. Imagínese que está lejos
De acuerdo con una investigación de la Unversidad de Indiana, las personas muestran mejor predisposición a resolver desafíos creativos cuando tales desafíos proceden de lugares lejanos y exóticos.
7. Sea genérico
Enfrentados problemas creativos, tendemos a tener más éxito a la hora de resolverlos cuando definimos tales problemas echando mano de palabras más genéricas y desechamos términos más específicos.
8. Atrévase a pensar fuera del tiesto
Fuera de su habitual lugar de trabajo, las personas se muestran habitualmente más creativas que dentro de su “cubículo”.
9. Vea mundo
Las personas que han vivido en el extranjero y han estado en contacto con otras culturas tienen más “músculo” creativo que las que no tienen ese bagaje de experiencias.
10. Múdese a la gran ciudad
Según un estudio del Instituto de Santa Fe, los inventores que se mudan de una pequeña urbe a una ciudad al menos dos veces más grande generan de media un 15% más de patentes.


Fuente: Marketing Directo

Mitos del neuromarketing

Hace unos años, diversos medios de comunicación se hicieron eco de la iniciativa llevada a cabo por el Washington Post para abrir un debate público sobre valor, arte y contexto. Para este experimento contaron con la inestimable colaboración del joven virtuoso del violín Joshua Bell y el involuntario auditorio de los usuarios de la estación L'Enfant Plaza, en Washington D.F.

Pocos días antes, las personas que habían presenciado un concierto de aquel músico en el Boston Simphony Hall llegaron a pagar cientos de dólares y hacer largas colas con la esperanza de llegar antes de que colgasen el cartel de "sold out"; en cambio, los usuarios de la estación pasaron delante de él sin prestarle a penas atención, ni entregarle siquiera unos pocos centavos. De hecho, la recaudación total no llegó a una treintena de dólares.

Con este experimento se puso en evidencia el valor que le damos a las cosas, y en este caso al arte, en función del contexto en el que se encuentran. Pero cuidado, no es lo mismo el valor que le damos a algo que el precio que nos cuesta.

El precio tiene que ver con el sistema de intercambio entre el objeto que alguien posee (o que produce) y el dinero sobrante que otro individuo tiene para poder pagar por ello, en caso de necesitarlo. Este es el sistema básico de la economía.

Y el valor está relacionado con las expectativas de satisfacción que el objeto (producto o servicio) puede provocar en quien lo compra, y con la imagen de excelencia que el vendedor trasmite a través de unos atributos de calidad asociados a su marca. Este es el modelo de la actual economía de mercado.

Hasta aquí nada nuevo, ya lo decía A. Machado, "es de necios confundir valor y precio". Y lo han venido refrendando experiencias en todos los sectores, desde el vinícola al de la automoción, en los que no sólo han puesto de manifiesto la importancia del contexto en el que se vende un producto, sino también los que aportan valor percibido como su cosmética (diseño, materiales, olores, colores, sonido? todo lo descubierto por los sentidos), la historia o el ritual asociado a la marca y, sin duda, el precio.

En su conjunto, todos los atributos que apreciamos de un producto o un servicio hacen que accedamos a pagar más o menos si lo que esperamos disfrutar al adquirirlo, y luego al usarlo, nos parece que merece la pena su coste. De ello, la neuroeconomía ha profundizado en los últimos años en cuanto a cómo nos enfrentamos a la toma de decisiones en clave financiera, obteniendo muy interesantes resultados extrapolables a asuntos tan aparentemente distanciados como son el altruismo o el racismo.

Y tras la neuroeconomía, el neuromarketing entró en escena ampliando la aplicación de la neurociencia a las diferentes herramientas del marketing para obtener indicios de cómo responde el cerebro humano frente a los estímulos que las empresas les lanzan para ejercer la persuasión como mejor estrategia para la venta. Casi dos décadas han mediado desde que se hicieran las primeras experiencias y, en este tiempo, muchos son los mitos que han surgido en torno a estas nuevas disciplinas.

El primero se refiere al aún no comprendido totalmente funcionamiento del cerebro, lo que implica que gran parte de los trabajos en neuromarketing se rodeen de un cierto enigma y que quien los defiende se erija en el "elegido" para poder explicar su misteriosa eficacia. Eficacia que, la mayoría de las veces, es proclamada porque han conseguido responder a todas las preguntas posibles. Y aquí está la segunda leyenda, ya que un estudio serio sólo puede contestar a unas pocas, muy pocas, preguntas.

Si el estudio está bien diseñado, los instrumentos para medir la actividad neuronal pueden ayudar a interpretar qué zonas presentan una mayor o menor activación, lo cual no quiere decir (tercer mito) que ello esté relacionado con un pensamiento o con un deseo, sino con los niveles de consumo de oxígeno o con las reacciones electroquímicas de las neuronas, por ejemplo, que han de ser interpretadas y contextualizadas con precisión por neurofisiólogos expertos.

Pero que esté bien diseñado no es sólo responsabilidad de los científicos, sino de los profesionales de marketing en cuanto que han de saber qué objetivos buscan, cómo quieren llegar a ellos, para qué perfiles de clientes, con qué propuestas y qué esperan encontrar. Algo que también se hacía con los métodos tradicionales de investigación de mercados tan cuestionados o ensombrecidos por las nuevas técnicas de "preguntarle al cerebro" directamente en lugar de a los consumidores (cuarta leyenda).

En el fondo, como defensor de las técnicas de neuromarketing, lo que esperamos se produzca con rapidez es la desmitificación de sus resultados y la desbanalización de su objetivos. Cuando el marketing como ciencia se alía con la neurología como ciencia, no caben mitos ni leyendas, lo más prudente es aferrarse a métodos probados, a profesionales reputados, a criterios éticos, a una estrategia definida y solvente y, sobre todo, a no dar ninguna conclusión por absoluta ni excluyente.


FUENTE: PURO MARKETING

RRPP. de guerrilla: el escudo de las marcas pequeñas frente a los gigantes del marketing


La comunicación es fundamental en todos los mercados, especialmente en aquellos como el lifestyle, caracterizados por un gran nivel de competencia. Distinguir nuestro producto de otros similares puede suponer la diferencia entre éxito y fracaso para nuestra marca, especialmente si nos enfrentamos a grandes empresas con abultados presupuestos de marketing y publicidad. Para ser capaces de llamar la atención tanto a la prensa como a nuestro público final hay dos claves: la planificación y la creatividad.
Las relaciones públicas se han convertido en la mejor manera de construir una marca, y son especialmente clave para las empresas que están comenzando, todavía tienen un pequeño tamaño, o simplemente no tienen un gran presupuesto. Una página de publicidad todavía supone un coste muy elevado a cambio de un resultado muy efímero y una eficacia cuestionable, mientras que una campaña de comunicación ofrece una mayor credibilidad, una repercusión más prolongada en el tiempo y requiere un presupuesto muchísimo menor.
A la hora de plantearse empezar a comunicar, toda empresa debe decidir si opta por contratar a un responsable interno o subcontrata a una agencia externa. Esta segunda opción es mucho más eficiente para una firma pequeña, ya que requerirá de una inversión mucho menor. A la hora de elegir una agencia, hay que considerar el grado de especialización, relación con los periodistas y trendsetters, y su nivel de implicación con el proyecto.
Cuando la marca y la agencia comienzan a trabajar codo a codo en el plan anual de comunicación, hay que tener en cuenta la especificidad de los medios lifestyle en cuanto a periodicidad (trabajan con varios meses de adelanto) y contenidos (reflejan estacionalidades y tendencias).
A continuación, hay que definir nuestro público para saber a qué tipo de cabeceras nos interesa dirigirnos. Nuestro consumidor, ¿lee el Vogue o el Cuore? ¿Prefiere GQ o Men's Health? Para que nuestro mensaje no se pierda, es fundamental segmentarlo correctamente. Para ello, debemos conocer nuestra marca a la perfección. Esto incluye saber la edad y la demografía de tus clientes, el rango de precio de sus productos y la filosofía y los valores de la misma.
Además, hay que considerar que cada vez más, nuestro público abandona los medios tradicionales en favor de los digitales. En el ámbito del lifestyle, la importancia de blogs y redes sociales como Facebook, Twitter, Pinterest, YouTube e Instagram, ha crecido de forma brutal en los últimos años. Las redes sociales nos ofrecen una herramienta muy útil para llegar directamente a nuestro público, y se han convertido en fundamentales para que una marca se haga un hueco en el mercado. El apoyo de una celebrity como embajador de marca también puede suponer un espaldarazo importante, siempre que escojamos a una persona que represente adecuadamente nuestros valores.
Una vez sabemos a qué espacios queremos llegar, hay que trazar una estrategia para llamar la atención de periodistas y bloggers. Por ejemplo, un redactor que trabaje en una revista puede llegar a recibir decenas de comunicados diarios, muchos de nuestra competencia. ¿Cómo podemos destacar de los demás?
La clave está en jugar con lo que nos diferencia. Encuentra lo que hace a tu artículo más llamativo y atractivo que el de la competencia, y cuéntaselo al periodista de forma siempre clara y concisa. Dependiendo del producto del que hablemos, convendrá que la información esté apoyada con abundante material gráfico, o si el periodista necesita conocerlo de primera mano, habrá que preparar un mailing en un formato original y divertido. También es muy útil elaborar consejos de interés para el lector, ofrecer fuentes médicas o entrevistas con nuestras imágenes de marca, etc. Siempre hay que estar a su disposición, aunque nos contacten a última hora. Si les sacas de un apuro, estarán más predispuestos a apoyarte en su próximo tema.
Por último, hay que tener en cuenta que una campaña de comunicación no se traduce en un aumento de ventas de forma inmediata. Trabajamos con la imagen, y cambiar la percepción del público requiere tiempo. Un plan exitoso necesita como mínimo seis meses de actividad, y los resultados totales no se perciben con claridad hasta que transcurre un año. Es una carrera de fondo, no un sprint, pero un trabajo bien hecho asegurará que esa empresa destaque frente a gigantes más conocidos y sea tan familiar para su público objetivo como marcas que llevan con nosotros toda la vida.
Fuente: topcomunicacion.com

Comunicador efectivo en palabras y acciones

Si algo queda claro en el modo de manejarse de Francisco es su perfecta comprensión sobre el peso de sus palabras y el de sus actos. Su vida sencilla parece el motor de su profunda penetración popular. ¿O hay algo más?



POR MARIO RIORDA (PARA LA NACIÓN)

Cualquier discurso es algo así como una secuencia de signos que produce un significado. Y un signo, más que hacer, representa. Por eso la fuerza de un discurso no radica en lo que uno dice, sino en lo que el otro entiende.

Así es que gestionar la interacción entre el hombre y su medio es reconocer que gestión y comunicación comienzan a ser parte de un círculo virtuoso de producción de efectos sobre personas, grupos y organizaciones enteras. Gestionar esa interacción convierte a un líder en un mediador de masas -o entre masas si hablamos de religión-.

Y si, hablando de Francisco, se quiere cambiar la palabra gestión por evangelización, el efecto es igual. Él comprende el peso de sus palabras y de sus actos. Y la comunicación simbólica (como sistema de signos) no es una cuestión de elección, porque desde ella se refuerzan (bien o mal) conceptos y valores que contemplan movimientos o intereses populares, máxime en una personalidad tan importante como un papa.

Murray Edelman hablaba de una doble satisfacción de la comunicación altamente efectiva: simbólica y tangible. La simbólica aúna identidades. Invita a una conducta activa. Moviliza hacia metas trascendentes. Es legitimación tanto como reflexión. Y la tangible tiene que ver con las acciones que provocan cambios en la vida cotidiana, manifestados en hechos concretos.

Cuando los objetivos de un pensamiento cargado de valores se entremezclan con la realidad sociocultural, política y económica de la época, la comunicación deja de ser un mero transmisor neutro de contenidos. Ahí es donde Francisco se hace fuerte porque encuadra, es convergente, no segmenta, tiene estrategia para gestionar los escándalos y transversaliza sus mensajes evangelizadores.

Vamos por partes

Encuadra. Lo hizo desde el primer día en que fue elegido sumo pontífice. Francisco (su nombre) es en sí mismo el norte de su gestión evangelizadora. Con su nombre gestó un continente llenado con dos significativos contenidos: "austeridad" como estilo y "pobreza" para dejar en claro que sus destinatarios principales son quienes menos tienen.

Viaja en avión de línea y refuerza su austeridad. Lleva su propia maleta. Se traslada en vehículos sencillos. Mantiene su lugar de residencia en Santa Marta. Toma mate y, como contó un periodista, su menú valdría menos de 10 euros en Madrid.

Francisco no sólo habla de los problemas de la gente, sino que está con la gente que tiene problemas. Se abraza con los discapacitados y enfermos en sus bendiciones y ésa es la imagen mundial en cada oportunidad que se sale del protocolo.

Por eso también es convergente. Su lenguaje multimedial da fe de ello. Frank Luntz escribió un breviario con 10 reglas de la comunicación exitosa. Regla 1: "Usar palabras cortas". Regla 2: "Usar frases cortas". No sólo las aplica, sino que además este papa es tuitero y parece razonar en 140 caracteres. Actualmente, es el líder internacional con más menciones en Internet y tres cuartas partes de ellas provienen de Twitter.

"No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital", dijo, alentando a los fieles a ir hacia las redes. Y con ello, además, una consecuencia obligada: más posibilidades de comunicación directa y de propalar el Evangelio: "El testimonio cristiano, gracias a la Red, puede alcanzar las periferias existenciales". Todo ello sin abandonar ninguno de los actos litúrgicos de su investidura.

Y no segmenta. Les habla a partes hablándoles siempre a muchos. Y ése sí es un don. El del equilibrio junto al de los objetivos máximos. Su lenguaje es simple, tan directo como indirecto. "Espero que salgan a las calles y que hagan lío", les transmitió a los jóvenes, al mismo tiempo que les hablaba a los no tan jóvenes anclados en lo "acomodaticio", "la inmovilidad y el clericalismo".

Este papa juega a fondo y comprende los tiempos, lo único que no se puede alterar desde la comunicación. Y aun conociendo los de la Iglesia, no se olvida de gestionar estratégicamente los escándalos que vienen dañando seriamente al catolicismo.

Así se explica la creación del Ministerio de Economía, no sólo para buscar transparencia, sino para reencuadrar la percepción negativa sobre la supuesta relación de los fondos vaticanos con el lavado de dinero, tal como salió a la luz en el escándalo VatiLeaks.

Sugestivo fue el hecho de que tampoco fuera él en persona quien se posicionase ante el durísimo informe del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, condenando la actitud del Vaticano ante el escándalo de la pedofilia. Casi siempre habla el Papa; esta vez habló la institución. Se reforzaron los anuncios del arsenal legislativo contra la pedofilia, así como aumentó la visibilidad de la nueva Comisión de Protección de la Infancia, creada en el Vaticano a instancias del propio Francisco.

Ante todo, Francisco sigue al pie de la letra una enseñanza: "Jesús predicó el Reino de Dios mediante signos y palabras".

Lunes 19 de Mayo de 2014

Los cimientos de la Marca Personal

En este momento creo que todos tenemos claro que no hacen falta unos conocimientos enciclopédicos, una inteligencia excepcional o unos recursos fuera de lo normal para desarrollar una Marca Personal valiosa. Con una dosis de autoanálisis, un poco de sentido común y algunas herramientas al alcance de cualquiera podemos obtener resultados.
Entonces ¿Cuál es el problema? ¿Porqué no hay más gente que utilice el Branding Personal para mejorar su vida o su profesión?
Creo que cuando se habla de Marca Personal no se insiste lo suficiente en el que para mí es el elemento principal de todo esto, la PERSONA. Hay una sobresaturación de decálogos sobre el uso de Redes Sociales, sobre la forma en que hay que comportarse en Twitter o sobre la creación de un DAFO. Sin embargo, no se suele hablar demasiado sobre el factor que impide que la mayoría de la gente haga algo. Me refiero a eso que yo denomino lo ceropuntocero porque la conversación más importante es la que tiene cada uno consigo mismo.