#Ebook Técnicas para portavoces (Voceros)



Técnicas para portavoces (Voceros)

Este manual de Gorka Zamarreño Aramendia,
nos brinda una panorámica interesante de lo que debe ser, y como se forma, un portavoz.
Un material exquisito para todo el que tenga intereses de convertirse o ayudar a otros a que sean buenos comunicadores.

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Los destinatarios en el discurso político


Qué levante la mano el político que quiera pronunciar el mejor discurso. Seguramente, todos. Muy probablemente estamos de acuerdo en que referentes de uno u otro espacio desean tener el mejor de los desempeños al momento de la oratoria y que van tras las palabras que consideran más apropiadas para persuadir a quienes están del otro lado. Todos quieren ser los mejores en oratoria y sueñan con que sus palabras trasciendan el tiempo.

Para acercarse a ese objetivo, a diario, dirigentes políticos, asesores y comunicadores leemos y consultamos manuales o notas que enumeran tips que articulan ingredientes para el armado del discurso político. Son muchas las sugerencias que se pueden seguir para hacer realidad el sueño de ser un buen orador, con claridad en las expresiones y con los argumentos justos, en el momento determinado.

Sin que no nos demos cuenta, además de los receptores naturales a quienes van dirigidos los discursos políticos, las palabras también llegan a los escritorios de los analistas políticos, que en lugar de “dejarse cazar” por una intervención, verán más críticamente lo que los políticos están diciendo o escribiendo. Para aclarar aún más esta idea, una parte importante de la semiótica se ocupa del análisis de los discursos políticos.

El sociólogo argentino Eliseo Verón puso a disposición de esos investigadores una metodología que es útil, entre otras cosas, para poder desentramar el discurso político. Es decir, creó una herramienta metodológica que permite poder descubrir los recovecos por los que un dirigente político se ha conducido al momento de llevar a cabo la construcción discursiva.

Así, entra en juego la forma en que un enunciador político materializa, desde la discursividad, a los destinatarios, tal vez ignorando que en su intervención ante un público, va dejando huellas que permite a los investigadores, analizar e interpretar cada línea de su discurso.

Verón distingue, en cada discurso político, dos destinatarios positivos y un destinatario negativo. A los primeros los llama prodestinatario y paradestinatario y al segundo, contradestinatario. Veamos cada uno:
  • Prodestinatario: el destinatario que comparte no sólo lo que el dirigente político expresa en ese momento, sino que adhiere al espacio político desde el cual el propio enunciador habla. Los une una creencia presupuesta.
A modo de ejemplo, un trayecto del discurso de asunción presidencial del Dr.  Néstor Kirchner, del año 2003, en Argentina. El entonces Presidente construía un prodestinatario ligado a la militancia de los años ´70. Él se autodefinía como miembro de esa generación y construye a sus adherentes: “Les vengo a proponer que recordemos los sueños de nuestros patriotas fundadores y de nuestros abuelos inmigrantes y pioneros; de nuestra generación que puso todo y dejó todo pensando en un país de iguales”.
  • Paradestinatario: el destinatario construido positivamente, pero que por el momento tiene suspendida la creencia. Es el blanco al que se intenta convencer y persuadir. Por esa misma razón es construido positivamente.
A modo de ejemplo, y i siguiendo en la línea de los discursos presidenciales de asunción en Argentina, repasamos un trayecto de la intervención de del Dr. Raúl Alfonsín en Argentina, donde construye su paradestinatario que va más allá de los militantes de su partido, la Unión Cívica Radical, e incluye a los partidarios de la Democracia. Es necesario tener en cuenta que en ese momento, asumía los mandos institucionales del país un Presidente elegido por el voto popular, tras los sangrientos años de la dictadura militar. Dice Alfonsín: “Ayer pudo existir un país desesperanzado, lúgubre y descreído: hoy convocamos a los argentinos, no solamente en nombre de la legitimidad de origen del gobierno democrático, sino también del sentimiento ético que sostiene a esa legitimidad”.
  • Contradestinatario: Verón le da este nombre al destinatario negativo, porque es aquella construcción discursiva del dirigente, con la que se polemiza. Es decir, desde lo discursivo hay una inversión de la creencia. Todo discurso político le apunta a un contrincante.
A modo de ejemplo, un trayecto del discurso presidencial de asunción de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quién construye un otro negativo relacionado con lo que llama “las corporaciones”, en referencia a algunos poderosos grupos empresarios: “Ya que tanto a las corporaciones les gusta hablar de números, a mí también me gusta hablar de números; pero de los números de todos, no solamente de los de ellos. Yo no soy la Presidenta de las corporaciones”.

Si bien estas categorías son analíticas en relación a los discursos políticos que han sido pronunciados o materializados, puede ser una herramienta sumamente poderosa para candidatos, referentes y dirigentes políticos, al momento de pensar y planificar cada expresión. Conocer de “antemano” la distinción negativa y positiva que se puede implementar en relación a los destinatarios puede aportar un plus al orador, una distinción de la que se puede valer al momento de construir al otro, ser claro y estratégico cuando el micrófono se encienda y se largue a la aventura de hablarle al otro ya sea para fortalecer el lazo, para convencer o para polemizar.




 Por: Leandro Sallaberry Martínez

Cómo ser un buen Orador en 10 pasos



El cultivar la oratoria en tu forma de vida, puede llevarte a otros niveles de razonamiento, que ayudará no solo a expresar tus pensamientos con firmeza y convicción para quienes escuchan, sino que te abrirá nuevas puertas a mejores condiciones de vida:  no hay persona que domine el arte de la elocuencia que no haya dejado una huella en la humanidad.

Procedamos:

1. PREPARACIÓN:

Uno de los problemas más comunes en la mayoría de los oradores, es que minutos antes de exposición, tienen mucha ansiedad. Aquí te damos algunas recomendaciones sobre eso:

  • Procurá tener un sueño reparador
  • No consumás alimentos que te produzcan gases.
  • Tomáte 10 minutos para relajarte, estirá tu cuerpo sobretodo en zonas como el cuello y la espalda
  • Revisá los archivos y herramientas que usarás en la presentación (Power Point, Prezzi, objetos) para que no te tome por sorpresa algún imprevisto al frente del público que te descontrole.
  • Tené un vaso de agua a mano para disimular pausas nerviosas y para mantener la calma “distrayéndote” en una acción mecánica.

Esto posiblemente no haga diferencia para quien te escucha, pero para vos y tu presentación sí.

2. EL COMIENZO:

  • Comenzá tu discurso de una manera distinta, con alguna anécdota, refrán o algo referente al tema que vas a exponer. Verás como tu público se relaja y predispone positivamente a escucharte. Creá eexpectativa de alguna forma; trabajá el tema de la forma más creativa que podás.

3. EL VOCABULARIO:

  • El poseer un vocabulario rico y amplio es una gran ventaja para comunicar. Usá sinónimos, hacé énfasis donde creas conveniente o en las ideas en las que querrás imprimir más fuerza; hacer énfasis es una forma de forzar el impacto.
  • No usés palabras de las que no estés seguro de su significado o que no “cuadren” en el contexto; incluso poné atención al ensayar la presentación en voz alta y preguntáte ¿se entiende la idea oralmente? (hay frases o ideas que por escritas se entienden a la perfección, pero en voz alta pueden confundir a la audiencia porque son muy largas o muy complejas en construcción).

4. EL USO DEL ESPACIO:

Desplazáte con soltura y libertad por el escenario, de forma que tengás un contacto más íntimo con el público.

Evitá situarte detrás de escritorios, sillas o cualquier otro mueble que impida la visión de todo tu cuerpo.

Evitá, en lo posible, movimientos sin sentido, demuestran nerviosísimo y esto desconcentra al auditorio.

5. EL USO DE LA VOZ:

Para esto practicá previamente en tu casa el volumen de tu voz, para conocer su alcance en lugares más espaciados o en sitios de tamaño reducido. Una buena pronunciación y vocalización para ser comprendido claramente, son la clave del éxito de tu exposición.

6. LOS GESTOS CONSCIENTES:

“No sólo es saber lo que dices, sino, cómo lo dices.” Es frecuente que un orador no le de tanta importancia, a sus ademanes, pero lo cierto es que estos gestos sí producen un efecto en el público.

7. EL CONTACTO VISUAL:

El contacto visual constante y permanente con todos y cada uno de los presentes, es una regla importantísima para el orador. Más que un protocolo, es un acto muy significativo, porque permite que el espectador mantenga su atención en la disertación.

8. EL USO DEL POWERPOINT:

Una presentación en Power Point, o en cualquier otro soporte debe ser meramente un complemento del discurso, pero nunca el discurso en sí.

Imágenes ilustrativas que sirvan de impulso y apoyo en tu disertación, pero en definitiva nada de textos largos, dan muy mala impresión.

9. EL AUDITORIO:

Conocé a tu público y hablale en un lenguaje que ellos puedan entender y que sea agradable para ellos. Esto te permitirá conectar mejor con ellos.

10: VOS:

No tratés de parecer ser alguien que no sos, para impresionar al público, ellos valorarán el hecho de que seas sincero y auténtico, así de simple.





Fuente: upsoyyo.wordpress.com